“Muchas orugas, pocas mariposas” – Vida Itinerante

Grupo Vida Itinerante – MUCHAS ORUGAS, POCAS MARIPOSAS. Es un unipersonal donde el actor representa a una maestra, la iglesia y la sociedad. Él mismo entra en estos personajes y sus contradicciones con la necesidad que tiene un niño ante lo que él siente, que cree que algo está mal en él, al no identificarse con el rol de genero auto-percibido causándole sufrimiento psicológico y los problemas derivados de la presencia de caracteres sexuales secundarios no deseados. El niño no se puede desarrollar como todos los otros, está estancado en su diferencia en su incomodidad, pero encuentra en la maestra la posibilidad de poder preguntar si él también podría cambiar o transformarse como lo hace la oruga y lentamente ve una luz en su oscuridad, teniendo una fuerte presencia de la madre, quien lo estereotipa con su padre, sus abuelos, sus tíos, todas figuras masculinas para que él pueda imitar. La sociedad con su infinita variedad de personajes, algunos a favor y otros en contra, pero los más peligrosos son los supuestos a favor (la obra transita por una cantidad de tiempos, silencios y algunos destiempos), la iglesia siempre marca su presencia en nuestra sociedad como una guía única y eficiente poniéndose sobre todos e imponiéndose, con su sutil consejo lleno de culpa. El niño escucha y se siente atravesado por cada una de las palabras de estos personajes que intervienen en su entorno. Él sigue transitando con una idea fija hacia esa luz que le dio la trasformación de la oruga a mariposa, que su meta es poder transformarse, convirtiéndose en la persona que se siente con el género que se auto percibe

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